Yozuma te ayuda con las adicciones
Descripción general
El Yoga, LA meditación, la danza terapeutica, el coaching, las dinámicas geltaticas y el Mindfulness son prácticas y herramientas que pueden ayudarte a dejar adicciones como: el alcohol, drogas, alimentación, compras compulsivas, sexo, etc.. Para muchas personas dejar una adicción supone poco o ningún esfuerzo. De hecho, la gran mayoría no se plantea en ningún momento de su vida dejar algunas de sus adicciones. Suele disponerse de un equilibrio aparentemente «no perjudicial». Sin embargo, para otra pequeña parte de personas (los alcohólicos, drogadictos, etc.) dejar el alcohol, las drogas, la comida o otras implica un objetivo ciertamente difícil de alcanzar. Las personas con adicciones tienen que pedir ayuda para conseguir dejarlas. Esta ayuda viene ofrecida en forma de tratamiento ya que algunas de ellas está considerado como una enfermedad.
El tratamiento médico, junto a la psicoterapia, constituye la forma más eficaz para conseguir dejar alguna de estas adicciones. Aunque para llegar a esta conclusión, en los últimos 80 años hemos necesitado probar muchas otras alternativas. Precisamente el Yoga, la meditación, el Mindfulness y otros diciplinas como las empleadas en este programa, son técnicas ancestrales muy arraigadas en culturas orientales, han demostrado ser de gran ayuda para dejar este tipo de adicciones como el alcohol, drogas, como la cocaína. Estas técnicas se incorporan al tratamiento tradicional como un complemento para mejorar sus resultados. Por eso, al Yoga, la meditación o al Mindfulness se les conoce bajo el nombre de terapias complementarias o alternativas.
Aunque en las últimas décadas estas técnicas han sido muy criticadas en diferentes sectores del colectivo médico, gozan por fin de un rigor basado en la evidencia científica. Cada vez son más los centros de tratamiento de adicciones que, junto a la psicoterapia, ofrecen este tipo de técnicas para dejarlas. Tanto el Yoga como el Mindfulness son prácticas que utilizan la meditación como ejercicio sanador y equilibrantes de un estado de salud apropiado.
Objetivos
De acuerdo al Manual de Diagnóstico Psiquiátrico DSM IV-R de la American Psychiatric Association (A.P.A., 2002), la dependencia a sustancias (adicción) es un trastorno que, para ser diagnosticado, debe cumplir con al menos 3 de los 7 siguientes criterios:
- Cada vez menor efecto con la misma dosis de la sustancia o necesidad de aumentar la dosis para obtener el mismo efecto. (Tolerancia).
- Sensación de malestar agudo cuando no se accede al consumo. (Abstinencia).
- Consume más cantidad o por mayor tiempo que el que se proponía.
- Pérdida de control respecto al consumo.
- Usa gran parte de su tiempo en procurarse la sustancia.
- Pérdida de intereses alternativos.
- Continuar el consumo incluso pese a la evidencia de las consecuencias dañinas.
Además de las adicciones a tóxicos hay un gran número de conductas adictivas que, por su normalización social, resultan menos visibles que las adicciones a drogas ilegales e incluso las legales -como el tabaco, el alcohol, somníferos, etc.-, teniendo manifestaciones psicológicas similares que las adicciones a drogas -deseo intenso, pérdida de control, etc.- y un efecto a veces tan pernicioso como el de las toxicomanías. Tal es el caso de la adicción al trabajo, el juego compulsivo, la adicción a las computadoras, las relaciones adictivas, la compulsión a comprar, etc.
No resulta difícil ver, en este sentido, que nuestra cultura occidental dominante influida fuertemente por el modelo económico neoliberal, favorece la emergencia de conductas compulsivas al presentar el consumo -de objetos, experiencias, cultura, personas, espiritualidad- como la manera más aceptada de participación en el sistema social y de obtener un sentido de pertenencia e identidad (Fromm, 1992; Moulián, 1997).
La práctica regular de asanas, pranayama y relajación profunda, usualmente, gestión emocional, la consciencia plena integradas en un marco mayor de tratamiento, induce a la transformación gradual de cada uno de los criterios diagnósticos arriba mencionados en sus opuestos: Libertad, aumento de la sensibilidad, aumento de la sensación de bienestar, aumento del auto-control, integración de nuevos intereses a la propia vida, y cultivo de actitudes de auto-cuidado.
Beneficios
- Beneficios físicos de la practica
- Aumento de la flexibilidad
- Alienación de la postura
- Aumento de la capacidad para rebajarse
- Aceptación
- Mejora la capacidad respiratoria
- Alivios de los dolores crónicos
- Aumento de la confianza en sí mismo
- Bajar la energía mental, despejar la mente, lograr la calma mental
- Sentirse más centrado, más equilibrado psicológicamente
- Canalizar energía negativa, cambiar malos pensamientos
- Aumento de la fuerza de voluntad
Temas a tratar
A quién va dirigido
- Personas en tratamiento terapéutico
- Asociaciones
- Colectivos
- Centros terapéuticos
Temporalización
- Sesiones de entre 55 y 90 minutos, al menos 2 veces en semana.

